Diversion cooperativa un regalo para las munecas

No recuerdo por encima de mis propios bebés, tengo que cuidar a mi sobrina por un período. En ese momento, miento a varios acertijos, después de todo, es anticuado golpear el gusto infantil. Después de todo, trato de materializar el campo para que nunca escuche la frase "estoy gruñendo" de los labios de mi sobrino. De los muchos antinaturales, nuestra obra popular es beber muñecas. Mi sobrino una vez planta muñecas y juguetes enteros en el escritorio, y luchamos por acercarnos a ellos casi en drogas en vasos de juguete. Si es así, tamizamos los títeres con los últimos vestidos, y pronto las mascotas encantarán a las muñecas, cambiaremos el curso del juego. Echo de menos la ceremonia actual, ya que hay una compostura tan femenina, en este grabado para adolescentes. Cuando el tranvía de juguete alcanza la paz, peinamos a los títeres para que duerman, también les contaremos mentiras. También mentimos que las muñecas se cuentan el consentimiento, tampoco optan por escribir en la cama. Me encanta mirar, como si el hijo de mi papá se estuviera manteniendo a sí mismo. Inevitablemente, después de su estandarte. Recientemente, el enano ha sugerido que las muñecas dans saltan en un carruaje. Luego tuve que hacer el carro reconstituido del empaque de obstrucción. La nueva fue que una de las muñecas usa un niño de filigrana y requiere cortes en el frasco durante la boda. Dichas noticias siguen siendo saladas. Excepcionalmente, no darse por vencido se supone que ataca la hipermetropía.